Anteriormente tuvo los nombres de Murgia (pueblo de sal), Guaca por las tumbas y tesoros de los indígenas) y en 1814 recibió el nombre de San Rafael de Heliconia. Recibió este nombre por la semejanza de la cascada La Abuelita con el monte Helicón, lugar donde se inspiraban las musas.
En 1541 Durante una expedición en busca de valle de Arví, Jorge Robledo encontró el Pueblo de la Sal. Allí los españoles se toparon con una comunidad dedicada a la elaboración de panes de sal.
En 1630 se adjudicaron los títulos de las Salinas de Insuro a Francisco y Juan Guzmán. También, otros españoles fueron propietarios en Guaca.
No se conoce una fecha precisa, pero se dice que el Alférez Simón de Murgia explotó las salinas y se enriqueció con la sal y con el oro que encontró en las tumbas de los indígenas. Estas tumbas, conocidas como guacas, le dieron el nombre al caserío que se fue formando alrededor de las salinas. |